Huye, sal corriendo, no dejes que los
lobos te acobarden, coge aire y sigue adelante. Porque nada puede crecer en la
oscuridad y ya queda muy poca luz. Pon un pie delante del otro y no mires atrás, mientras haya tierra habrá esperanza. Qué fácil parece y que inmensamente difícil ha
de ser.
Tú que solo buscas una vida digna, entra en mi casa, dejaré la
puerta entornada. Sé que llegarás cansado, aturdido y puede que en ese mismo
instante tus fuerzas flaqueen, te haga caer de rodillas y rompas a
llorar despojándote de todo lo que has cargado hasta aquí. Como una
inmensa ola, saca todo lo que llevas guardado, expúlsalo, que cuando llegue la
resaca todo serán recuerdos. Y no te preocupes, no me importará verte llorar,
sé que tus últimas lágrimas serán de alegría.
Llegar hasta aquí ya es todo un reto, tú
que lo tenías todo…todo y nada a la vez, te armaste de un valor que seguro
muchos no tendríamos para embarcarnos en semejante viaje. Cuántas fronteras has
cruzado, cuántos días sin descanso, pero ya estás aquí, ¡Bienvenido! Ahora
descansa, mañana empieza tu nueva vida y no puedo prometerte que sea fácil
aunque seguramente pensarás que nada puede ser peor. Mañana todo será distinto
pero te acostumbrarás, ya verás. Cuando te conozcan se alegrarán de tenerte...eso seguro. Solo te pido una cosa, cuando te pregunten de dónde eres, responde
“soy del mundo”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario